El poner en práctica cada una de esto hábitos nos lleva a una mejor vida tanto personal como profesional, sin embargo no es solo la lectura la que hará una mejor persona sino el compromiso individual y una constante renovación como una retroalimentación para así lograr nuestros objetivos establecidos.
Primer hábito: Sea proactivo
Al hombre se le puede despojar de todo salvo la de elegir sus valores de actitud frente a las circunstancias de su propia vida.
Segundo hábito: Empiece con un fin en mente
Este es el hábito de la primera creación o creación mental, el que resulta esencial en cada persona para comprender el cumplimiento de su misión existencial.
Tercer hábito: Establezca primero lo primero
Este hábito de efectividad interpreta la idea de la administración personal, y su aplicación inteligente posibilita que las personas puedan encontrar la diferencia entre lo importante y lo urgente para ser más efectivas. Este es el hábito de la segunda creación o creación física, el que resulta básico para comprender la calidad de las decisiones y acciones en el día a día.
Cuarto habito: Piense en ganar / ganar.
Este hábito de efectividad ejemplifica el beneficio mutuo y ayuda poderosamente a encontrar el equilibrio en las relaciones humanas con un sentido de bien común y equidad. Este es el hábito que posibilita el logro de satisfacciones compartidas entre todas aquellas personas que participan en un proceso de negociación.
Quinto hábito: Procure primero comprender y después ser comprendido.
Este hábito de efectividad describe la comunicación efectiva y conviene aplicarlo a los efectos de desarrollar los beneficios de la inteligencia emocional y obtener un clima social de respeto y convivencia armoniosa. Este es el hábito que sustenta la necesidad de comprender con empatía al otro para después ser comprendido y poder edificar relaciones interpersonales más constructivas.
Sexto hábito: Sinergice.
Este hábito de efectividad implica la interdependencia y es el producto social de individuos, familias, equipos de trabajo y organizaciones bien integradas, productivas y creativas. Este es el hábito que fundamenta los logros sinérgicos del trabajo en equipo, vale decir de aquellos equipos en los que el resultado del colectivo es mayor que la simple suma de sus integrantes. También podría afirmarse que el cociente intelectual del equipo es mayor que el promedio del cociente intelectual de aquellos que participan en su composición.
Séptimo hábito: Afile la sierra
Este hábito de efectividad interpreta la mejora continua y ofrece un horizonte de superación personal en todas y cada una de las áreas de nuestra personalidad. Este es el hábito que permite entender el mejoramiento personal en las dimensiones físicas, mentales, socio-emocional y espirituales.
Conclusión:
En la vida cotidiana estos hábitos resultan ser un tanto difíciles de poner en práctica no solo por la cultura de cada persona sino, también el carácter que lo conforma. Sin embargo en querer cambiar de manera gradual nos llevara a un punto en el que realmente lo veamos mucho más sencillo, lo más complicado es comenzar a ponerlo en práctica pero el compromiso de cada uno y el querer lograrlo nos motivaran para así formar y moldear toda nuestra vida.
Bibliografía:
http://www.joseacontreras.net/rechum/r7habit.PDF